Fuente: Expansión
En el World Economic Forum de Davos este año se está hablando, más que nunca, de la vigencia del famoso trilema energético, según el cual, además de la sostenibilidad, en energía también importa la seguridad del suministro y que los precios sean suficientemente asequibles para la mayor parte de la población.
De ahí que haya que dar cabida a un mix energético variado, que incluye también energías como la nuclear. ¿Cuál es la perspectiva de ese trilema para Iberdrola, que junto con Endesa es el mayor operador de centrales nucleares en España? Ignacio Galán, su presidente, no tarda en contestar. “Cuando hablo de la situación concreta de cada país, me refiero a utilizar los instrumentos que tiene a mano. En España, tenemos unas centrales nucleares seguras y eficientes que pueden seguir prestando servicio más allá de las fechas de un protocolo que se firmó en unas condiciones muy distintas a las actuales”, afirma.
“Por competitividad”
Galán recuerda que las eléctricas están a la espera de que el Gobierno, tras el informe que tiene que emitir el Consejo de Seguridad Nacional, decida sobre la continuidad, al menos hasta el año 2030, de la central extremeña de Almaraz.
Esta es la primera de las cinco centrales nucleares que quedan operativas en el mercado eléctrico español que debe abordar la clausura según el calendario que el Gobierno aprobó en 2019. Galán insiste en que “mantener la operación de las nucleares es clave para asegurar el suministro y la competitividad”.
“Diálogo constructivo”
Este es un ejemplo “perfecto”, dice Galán, sobre la posibilidad de llegar a acuerdos vía negociación y diálogo. “A partir de un análisis exhaustivo, hemos establecido un diálogo constructivo y basado en hechos con el Gobierno, con el resto de los organismos implicados y con la sociedad civil”. Y “los datos demuestran que mantener las nucleares es positivo para España en términos de seguridad, costes y emisiones”.
“El mix que se necesite”
“Yo creo en un mix energético que permita dar a nuestras sociedades la energía que necesitan en las mejores condiciones de seguridad, coste y respeto al medio ambiente“, explica el presidente de Iberdrola, que vuelve a insistir en la oportunidad histórica desde el punto de vista industrial y económico de avanzar en la electrificación. “Tengo la certeza de que la electrificación nos permite responder a prácticamente todas esas necesidades. Por eso, se espera un fuerte crecimiento de la demanda en todas las economías, las maduras y las que están en fase de desarrollo”.
“Europa, distinta de EEUU”
“Obviamente, cada país debe fijar su política energética teniendo en cuenta sus recursos naturales y su situación concreta. Para Europa, que no tiene combustibles fósiles, las soluciones no pueden ser exactamente las mismas que para Estados Unidos, que tiene unas enormes reservas de gas. Pero el crecimiento de la demanda eléctrica sí es una constante“, concluye.
