Fuente: El Economista
Tras meses de espera, el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) ha recibido el visto bueno por parte de la Comisión Europea para lanzar las subastas de cogeneración, con las que se adjudicarán 1.200 megavatios (MW) de capacidad.
Para la cartera energética, este hito supone un “paso de gigante”, según fuentes ministeriales, en la tramitación de las subastas, ya que necesitaba contar con el visto bueno por parte de Bruselas para poder tramitarlas.
Según el comunicado de la CE, el programa cuenta con un presupuesto de 3.100 millones de euros y tendrá una duración de 10 años.
Junto con su validación, el Miteco sacó hace ahora un año a información pública el marco de las convocatorias, integrado por una propuesta de Real Decreto y una propuesta de Orden ministerial.
Según los textos, las instalaciones de los adjudicatarios podrán operar con gas natural o biomasa y, además de aportar una elevada eficiencia, deberán estar preparadas para consumir al menos un 10% de hidrógeno renovable, así como autoconsumir más del 30% de la producción de electricidad.
Los 1.200 MW se subastarían, según propone el Miteco, mediante tres subastas entre 2025 y 2027. En cada una se otorgará un régimen retributivo específico a centrales de cogeneración, a razón de 400 MW por ejercicio. El detalle de los cupos de potencia para cada rango de potencia y la tipología de instalación se publicarán en las resoluciones que convoquen cada subasta, al igual que las fechas de celebración. Y la potencia que no se adjudique podrá acumularse para la siguiente convocatoria.
Los participantes en las subastas –que por primera vez incluyen la biomasa– ofertarán un porcentaje de reducción sobre el valor estándar de inversión inicial de la instalación tipo de referencia en la que se encuadre la instalación ofertante, de acuerdo con el sistema establecido por el Real Decreto 413/2014. Para el cálculo de la retribución a la inversión se utilizará el vigente valor del 7,09%, que se revisará a final de año con vistas al nuevo período regulatorio 2026-2031. Las cogeneraciones que operen con gas natural tendrán una vida útil regulatoria de 10 años y las que operen con biomasa de 20 años.
El impacto económico de las subastas será positivo para las industrias adjudicatarias, ya que permitirá la instalación y la renovación de equipos muy relevantes. Dependiendo de la potencia asignada a cada instalación tipo de referencia, se espera que el sobrecoste repercutido en el sistema eléctrico por la retribución regulada de los 1.200 MW a subastar oscile entre los 295 y los 530 millones de euros anuales, aunque estas cantidades se verán reducidas por los descuentos obtenidos en las subastas y variarán en función de los precios de los combustibles y de la electricidad.
Instalaciones más sostenibles
Con el objetivo de acelerar el proceso de transición energética, el Miteco plantea que las centrales de gas natural estén preparadas para consumir al menos un 10% de hidrógeno renovable –el porcentaje concreto se establecerá en cada convocatoria– y todas las instalaciones deberán tener un nivel mínimo del 30% de autoconsumo de electricidad, ya sea individual o compartido.
Las instalaciones no podrán superar una potencia máxima de 100 MW –o de 15 MW en los sistemas no peninsulares– y cumplirán unos niveles de ahorro de energía primaria suficientes para ser consideradas de alta eficiencia o de muy alta eficiencia. Estos niveles serán del 5% para potencias menores de 1 MW y del 15% para las mayores. Las plantas de biomasa también tendrán que cumplir los criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones establecidos.
En España hay unos 5.500 MW de potencia instalada de cogeneración; el 90% está en la industria, mientras que el 10% restante está en el sector terciario y residencial. El combustible mayoritariamente consumido por las plantas es el gas natural, que representa el 85% en la producción de electricidad y calor, aunque existen también instalaciones que consumen otros combustibles fósiles o renovables.
La actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030 contempla el impulso de 1.200 MW de cogeneración de muy alta eficiencia, bien renovando el parque existente, bien con nuevas instalaciones, todas ellas capaces de ofrecer flexibilidad a un sistema eléctrico con una gran penetración de energías renovables y de mejorar la eficiencia de la industria cogeneradora.
