Fuente: El Economista
Red Eléctrica (REE) se defiende de las acusaciones lanzadas la semana pasada en el Senado por Iberdrola y Endesa en relación al apagón del pasado 28 de abril. La compañía presidida por Beatriz Corredor lanzó este martes un comunicado como respuesta directa a las explicaciones que tanto José Bogas (CEO de Endesa) como Mario Ruiz-Tagle (CEO de Iberdrola España) ofrecieron sobre el evento ante la Comisión de Investigación sobre la interrupción del suministro eléctrico.
Por poner en contexto, los dos dirigentes señalaron a REE como responsable en última instancia del incidente, por planificar de forma inadecuada el mix energético de aquel día al no contar con suficiente generación síncrona, sobre todo centrales de ciclo combinado.
En su comunicado, REE se ratifica en su correcta operación del sistema realizada en estricto cumplimiento de la normativa vigente. “Como cada día, el 28 de abril REE realizó la programación por restricciones técnicas, no pensando en contingencias infinitas, sino cumpliendo con los criterios de seguridad aprobados […] y asumiendo que los demás sujetos del sistema también cumplen con sus obligaciones legalmente previstas”, indicó el operador, en línea con la tesis de que los fallos en las centrales de generación fueron causa y no consecuencia.
También defiende su modo de proceder en los instantes previos al apagón, escudándose en los informes oficiales emitidos hasta la fecha, los cuales “coinciden en que fueron diversos hechos imprevistos (oscilaciones, desconexiones de generación, en algún caso a través de infraestructuras compartidas de evacuación, con tensiones sanas en la red de transporte e inadecuada prestación del servicio de control de tensión) los que llevaron al sistema a un cero eléctrico sin precedentes en el ámbito nacional e internacional”.
La filial de Redeia rebatió otro de los argumentos esgrimidos por las eléctricas, quienes acusaron al gestor de operar el sistema con un nivel de tensión demasiado elevado en comparación con los estándares europeos. “Red Eléctrica operó el sistema teniendo en consideración que el límite de tensión en España está en 435 kV conforme a la regulación desde el año 1998, confirmada por la normativa europea más reciente y considerando que las instalaciones se mantendrían, como les exige la normativa, conectadas sin fallo ni desconexión en tanto dicho límite no se superase”, indicó.
Incluso negó que los sobrecostes de la operación reforzada hayan alcanzado los 1.100 millones de euros, tal y como afirmaron ambos dirigentes citando un análisis realizado por la consultora Nera. “Red Eléctrica aclara que en ningún caso ha alcanzado los 1.100 millones desde su aplicación, sino que ha ascendido a 516 millones de euros, el 2,18% de todos los costes del sistema”, señaló.
Como contraparte, la compañía coincide con las eléctricas en la necesidad de implementar el control de tensión dinámico en las instalaciones renovables, con tal de dotar de mayor robustez al sistema. No obstante, aclara que para que las instalaciones se habiliten “no es necesario esperar a que REE las llame y revise. Lo que hace es habilitar, siempre después de que lo soliciten, las instalaciones que cumplen con los requisitos para ello”.
