Fuente: El Mundo
Un nuevo documento de Red Eléctrica, perteneciente al grupo Redeia, muestra como los técnicos de esta empresa bajo control estatal conocían el riesgo creciente de sobretensión en la red de transporte por el peso de las energías renovables.
El documento, al que ha tenido acceso EL MUNDO, fue utilizado para un webinar de Red Eléctrica en enero de 2024 en defensa de mejorar el control de la gestión para evitar más incidentes. Según los datos ya manejados 15 meses antes del apagón, Red Eléctrica advertía: «Las sobretensiones en la red de transporte aumentan cada año». Y exhibía datos por los cuales el número de horas con tensión superior a 240/420 kV en subestaciones de la red se había más que duplicado desde 2021.
Si en aquel año podían rondar las 15.000 horas en determinadas épocas del año, en 2023 ya rozaban los 30.000. Eso suponía que «las actuaciones de las protecciones de sobretensión de generación y demanda» habían pasado de 25 de 2021 a 140 en 2023. Y señalaba ya a los tipos de energía que provocaban sobretensiones: «La mayoría en generación basada en electrónica de potencia eólica y fotovoltaica dado que no controlan tensión». En contraste, sí controlan tensión las llamadas síncronas rotativas como son las centrales de ciclo combinado, nucleares o hidráulicas.
El impacto de la sobretensión es precisamente la proridad en la investigación del Gobierno, según ha afirmado la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen. «Estamos identificando desconexiones que pueden ser por sobretensión como elemento desencadenante de la caída en cascada en el momento crítico del 28 de abril», dijo la ministra en el Congreso de los Diputados.
«Una red muy mallada, como la española, puede provocar problemas de sobretensión en momentos de baja demanda, y eso es precisamente una de las variables que estamos priorizando en el análisis del apagón», insistió el 20 de mayo Aagesen en Onda Cero.
En el documento de enero de 2024 se apunta a la sobretensión precisamente como causa de un incidente grave que tuvo lugar el 24 de julio de 2021 con pérdida de la interconexión con Francia. «Más del 73% de las desconexiones de generación fueron debidas a sub/sobretensión», explicaron entonces los técnicos de Red Eléctrica.
En particular, se perdieron más de 2.600 megavatios (una cantidad similar a la originaria del apagón del pasado 28 de abril), de los cuales casi la mitad fueron por el problema de tensión y, de ellos, con especial protagonismo de la energía fotovoltaica y la eólica. Es decir, ya se produjo el fenómeno de centrales que producen a partir del sol y del viento que tuvieron que desconectarse al no soportar los cambios de tensión sin sufrir un daño irreparable, así que privaron al sistema de su energía.
Por tanto, hay precedentes en España conocidos por la dirección de Operaciones de Red Eléctrica del que constituye el peor apagón en dos décadas.
Este documento de Red Eléctrica es anterior incluso a otros ya publicados por este diario que mostraban cómo la empresa conocía bien el riesgo de que se produjera algo como lo que sucedió. El operador nacional del sistema, reconoció en un documento de mayo de 2024, que la «integración masiva de generación renovable» podía derivar en «un comportamiento no deseado del sistema de protección actual». Este documento llegó al Ministerio de Transición Ecológica el pasad0 24 de enero, según la versión oficial.
La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha responsabilizado, sin embargo, a las centrales privadas por operar por debajo de la normativa en aquel día sin dar nombres y ha exculpado a Red Eléctrica.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ya replicó en la junta de accionistas que el responsable de que funcione el sistema es Red Eléctrica y que las generadoras siguieron en todo momento sus instrucciones en el día del apagón. Galán, que intervino este jueves en el evento Global Trends organizado por la Cámara de Comercio Americana en España sin insistir en el apagón.
