Fuente: El Economista
El apagón ha supuesto el inicio de un nuevo paradigma para el sector de la comercialización, que se ha visto afectado por los sobrecostes de operación derivados de este evento y por ello las principales empresas del sector consideran que se deberían trasladar a costes regulados estos sobrecostes para que el cliente no se vea penalizado. Así lo explicaron durante su participación en el X Foro Energía: La energía como eje estratégico de la competitividad europea organizado por elEconomista.es.
El sobrecoste de los servicios de ajuste, especialmente en las restricciones técnicas derivado de la operación reforzada adoptada por Red Eléctrica tras el apagón, ha generado un impacto económico importante sobre las comercializadoras. que no pueden cubrirlo con instrumentos habituales (futuros, PPAs) y, si lo repercuten, erosionan la confianza del cliente. Por contra, si lo absorben, comprimen márgenes y desincentivan competencia. De ahí una petición casi unánime: tratar estos cargos como costes regulados, para que las comercializadoras no se vean forzadas a asegurar una contingencia incierta.
En este sentido, Antonio Colino, director general de Plenitude Iberia, considera que “no hay que ver el apagón como el final de un proceso, ya que ha sido el principio de un nuevo paradigma”. El directivo cree que “si esta situación va a ser algo estructural en el sistema deberían pasar los costes al sistema regulado, ya que esto es lo que más va a beneficiar al consumidor al final”. Así, Colino apunta que “actualmente nosotros no podemos cubrir esto de ninguna forma. Tenemos que hacer una estimación y traspasarla, por lo tanto estamos obligando a todos los consumidores a comprar un seguro por un servicio que no necesitan, que se podría presupuestar y ajustar cada año según lo que suceda”.
Jorge González Cortés, vicepresidente de Grupo Gesternova (Contigo Energía), destaca que “los comercializadores independientes tenemos herramientas a través de coberturas de UTC, de los PPA, podemos ir al mercado de futuros, para asegurar el precio de la energía a nuestros clientes, pero lo que no tenemos es instrumentos para controlar los costes de operación, porque no tenemos generación”.
Así, apunta que son “los incumbentes lo que sí pueden influir sobre esos costes ya que tienen tecnologías para ello”. ¿Cuál sería la solución? Según el directivo de Gesternova, es necesaria que sea una realidad la aplicación del PO 7.4 de Red Eléctrica y en este sentido pide agilidad al regulador. “Tiene que ser consciente de que es una situación de la que nosotros también estamos perjudicados, y yo sé que la agilidad del regulador nunca es mayor que la del mercado, pero sí que por lo menos tiene que reaccionar rápidamente para solucionar una cosa que va en contra de los intereses del consumidor”, destaca González. “Al final lo que se consigue es que haya concentración en unas pocas compañías incumbentes y esto va en contra de la liberalización del mercado y por tanto de la reducción de precios de la energía para el consumidor”, detalla.
Por otro lado, Emilio Rousaud, CEO de Factorenergia, ha dejado claro que “lo que ha hecho Red Eléctrica a partir del apagón ha sido una sobre reacción”. “Como no me puedo permitir que haya un nuevo apagón voy a poner una serie de mecanismos en marcha que tienen un coste muy elevado. El problema es que a día de hoy todavía no sabemos quién es el responsable del apagón y parece que ha habido una solución salomónica que ha sido decir: “ha sido el transportista y los distribuidores”, cuando el problema es que el gestor de la red eléctrica en este caso como operador del sistema pues no ha funcionado”.
El directivo considera que “estamos en una situación compleja ya que el apagón ha tenido un coste importantísimo a nivel reputacional para España y a los comercializadores, que no han tenido nada que ver, les está tocando pagar los platos rotos”. Por eso, apuesta como el resto de directivo por que sea “un coste que regulado. En función de lo que se produzca cada año ajustamos al alza o a baja y al menos tenemos predecibilidad”.
Paula Román, directora general de Feníe Energía, pone el foco en como esta situación está afectando en la confianza del cliente hacia las comercializadoras. “Hasta ahora hemos tenido que asumir el impacto de este sobrecoste directamente del resultado, del margen, pero tendremos que revisar las siguientes campañas para ver como quedan los precios y poder seguir tirando para adelante”, pero recalca que esta situación genera “incertidumbre, inseguridad y sobre todo el mensaje que se está lanzando hacia que es una comercializadora y si te puedes fiar o no de ella. No puede ser que siempre tengamos que estar apantallando esos riesgos”.
En este sentido, Miguel Rodríguez-Checa, director general de Goldenergy (Grupo Axpo), remarca que “el cliente también se ve afectado al igual que el mercado, ya que no somos capaces de saber a cuanto se va a disparar el precio y si podremos o no cubrirlo y el principal damnificado de esta situación es el mercado”.
