Fuente: El Economista
Las comercializadoras energéticas coinciden en que la creciente aparición de horas con precios cero en el mercado eléctrico ibérico refleja el rápido crecimiento de la generación renovable frente a una demanda que avanza con más lentitud. El fenómeno, cada vez más habitual en el mercado diario, fue uno de los ejes del debate celebrado en el VII Foro Renovable organizado por elEconomista.es, en el que participaron Jorge González Cortés, vicepresidente de Grupo Gesternova (Contigo Energía); Gabriel Aguiló, head of Renewables & Energy Management de Axpo; y Blanca Losada, presidenta de Fortia Energía.
Los participantes coincidieron en que los precios cero no responden a un fallo del mercado, sino al funcionamiento habitual del sistema cuando existe un exceso de oferta frente a la demanda. La rápida expansión de la generación renovable ha incrementado las horas en las que la producción eléctrica supera el consumo, lo que presiona los precios a la baja. En cambio, cuando las renovables pierden peso en el mix energético, los precios vuelven a reflejar la evolución de otras tecnologías y de factores como el coste del gas.
En este contexto, las comercializadoras apuntaron que el principal reto del sistema eléctrico pasa por impulsar el crecimiento de la demanda para absorber la energía disponible. El sector considera que la electrificación de la economía y la atracción de actividad industrial serán determinantes para equilibrar el mercado, en un escenario en el que el consumo eléctrico apenas ha crecido en los últimos años pese al aumento de la capacidad renovable.
El debate también abordó el papel del almacenamiento energético como uno de los elementos clave para estabilizar el sistema. El desarrollo de baterías permitiría aprovechar la energía generada en las horas de mayor producción renovable y desplazarla hacia otros momentos del día, reduciendo así la volatilidad del mercado y la frecuencia de precios cero.
Junto al almacenamiento, los participantes señalaron la importancia de avanzar en mecanismos que permitan gestionar la demanda eléctrica de forma más flexible. Las señales de precio, a través de tarifas dinámicas o contratos adaptados al mercado, pueden favorecer el desplazamiento del consumo hacia las horas en las que la electricidad es más barata. En este sentido, las compañías subrayaron que la industria suele responder con rapidez a estas señales, mientras que en el ámbito doméstico la adaptación es más lenta.
Las comercializadoras también apuntaron que la estructura de costes del sistema eléctrico está evolucionando con la transición energética. Mientras el coste de generación ha caído gracias al desarrollo de las renovables, otros componentes vinculados a la red y a la estabilidad del sistema han ganado peso, lo que obliga a replantear el equilibrio entre generación, seguridad de suministro y funcionamiento de la red.
Durante el debate se abordó además el impacto que la incertidumbre regulatoria puede tener sobre el mercado energético. Las empresas advirtieron de que los mensajes sobre posibles cambios en el diseño del mercado marginalista pueden afectar a las decisiones de inversión y a la firma de contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA), instrumentos que se han convertido en una de las principales vías para financiar proyectos renovables y asegurar precios estables a los consumidores industriales.
El sector defendió que el mercado mayorista ha demostrado su capacidad para transmitir señales de precio y orientar las decisiones de inversión, aunque reconoció que el sistema eléctrico atraviesa un proceso de transformación que exigirá adaptar algunos de sus mecanismos a la nueva estructura del mix energético. En este escenario, las comercializadoras coinciden en que el valor añadido del sector se concentrará cada vez más en la gestión de clientes, la optimización del consumo y soluciones para flexibilizar la demanda.
“La solución no es cambiar el mercado eléctrico, sino aumentar la demanda”
El vicepresidente de Grupo Gesternova (Contigo Energía), Jorge González Cortés, defendió durante su intervención que uno de los principales retos del sistema eléctrico pasa por impulsar la demanda para acompañar el crecimiento de la generación renovable. El directivo explicó que el sector energético atraviesa una transformación marcada por el rápido despliegue de nuevas instalaciones renovables. A su juicio, el sistema cuenta cada vez con mayor capacidad de generación en determinadas horas, lo que obliga a avanzar en paralelo en la electrificación de la economía para aprovechar esa energía disponible.
En este contexto, González Cortés defendió que el debate no debería centrarse en modificar el funcionamiento del mercado eléctrico. Según explicó, los episodios de precios muy bajos deben interpretarse como una señal del propio sistema, que refleja un desequilibrio entre la oferta disponible y el consumo. En su opinión, el reto pasa por aumentar la demanda y facilitar el uso de electricidad en distintos sectores productivos.
El directivo apuntó que uno de los elementos que puede favorecer este proceso es la revisión de determinadas cargas fiscales que pesan sobre el recibo eléctrico. A su juicio, una estructura de costes más favorable podría contribuir a estimular el consumo y acelerar la electrificación en ámbitos como la industria o determinados servicios.
González Cortés subrayó también el papel que puede desempeñar el tejido industrial en el crecimiento de la demanda energética. Recordó que el consumo eléctrico apenas ha variado en las últimas décadas y señaló que históricamente ha sido la actividad industrial la que ha impulsado los aumentos de consumo. En este sentido, consideró que atraer nuevas actividades productivas será clave para aprovechar la competitividad que puede aportar la electricidad de origen renovable y consolidar el desarrollo económico.
Durante su intervención también se refirió al papel que pueden desempeñar las comercializadoras en un sistema cada vez más flexible. Según explicó, estas compañías deberán desarrollar herramientas que permitan optimizar el consumo y trasladar al cliente las ventajas de las variaciones del mercado.
El directivo señaló que el consumidor final, especialmente en el ámbito doméstico, no suele reaccionar a señales de precio muy complejas o de muy corto plazo. Por ello, consideró que el reto de las comercializadoras pasa por simplificar la relación del cliente con el sistema eléctrico y ofrecer soluciones que permitan beneficiarse de la energía más competitiva sin exigir cambios constantes en los hábitos de consumo.
A su juicio, el desarrollo de herramientas de gestión y optimización permitirá trasladar esa flexibilidad al cliente final de forma automática, facilitando el acceso a una electricidad más barata, en línea con las pretensiones europeas, y contribuyendo a un uso más eficiente de la energía disponible dentro de un sistema eléctrico cada vez más dinámico.
“El almacenamiento estabilizará el mercado y aplanará la curva de precios”
Gabriel Aguiló, head of Renewables & Energy Management de Axpo, defendió durante el foro que la evolución reciente del mercado eléctrico responde al funcionamiento habitual de un sistema basado en la relación entre oferta y demanda. En su opinión, los cambios registrados en los precios reflejan la transformación del mix energético y el creciente peso de las energías renovables en el sistema.
Durante su intervención, Aguiló explicó que la evolución del mercado en los últimos años ha estado marcada por el incremento de la generación renovable, lo que ha modificado el comportamiento de los precios a lo largo del día. Según señaló, cuando la producción supera la demanda el precio tiende a reducirse, mientras que en las horas en las que las renovables pierden peso en el sistema el mercado vuelve a reflejar la influencia de otras tecnologías y de factores como el coste del gas.
En este contexto, el directivo apuntó que la evolución del sistema seguirá marcada por la necesidad de desarrollar nuevas herramientas que permitan equilibrar generación y consumo. Entre ellas destacó el papel que desempeñará el almacenamiento energético, que permitirá aprovechar la energía producida en determinados momentos del día y utilizarla en otros periodos con menor generación renovable.
Aguiló señaló que la incorporación progresiva de baterías y otras soluciones de almacenamiento contribuirá a suavizar las diferencias de precios a lo largo del día y a estabilizar el mercado eléctrico. A su juicio, este proceso permitirá que la curva de precios tienda a aplanarse con el tiempo, reduciendo la volatilidad y facilitando la gestión del sistema.
El responsable de Axpo también se refirió al papel que puede desempeñar la gestión de la demanda en este nuevo contexto energético. En su opinión, los consumidores industriales ya responden de forma significativa a las señales de precio, ajustando su consumo en función de las condiciones del mercado. Este comportamiento, señaló, puede contribuir a mejorar el equilibrio entre generación y consumo.
Durante su intervención también abordó el debate regulatorio en torno al mercado eléctrico. Aguiló advirtió de que los mensajes sobre posibles cambios en su diseño pueden generar incertidumbre entre los inversores y dificultar la firma de contratos de compraventa de energía a largo plazo entre productores y consumidores industriales.
Recordó que muchos proyectos renovables se financian a través de acuerdos de suministro a largo plazo (PPA) que dependen de expectativas claras sobre el funcionamiento del mercado eléctrico. Por ello, consideró que preservar un marco estable resulta clave para facilitar nuevas inversiones y acompañar la transformación del sistema energético, especialmente en un momento en el que el sector afronta importantes decisiones de inversión vinculadas al despliegue de nuevas tecnologías y al desarrollo de infraestructuras.
“La transición energética obliga a repensar cómo funciona el sistema eléctrico”
La presidenta de Fortia Energía, Blanca Losada, señaló durante el encuentro que la evolución reciente del sistema eléctrico refleja una transformación profunda en su funcionamiento. A su juicio, la creciente presencia de energías renovables está modificando algunos de los equilibrios tradicionales sobre los que se había apoyado el sistema.
Durante su intervención, Losada explicó que el sistema eléctrico convencional se sustentaba en grandes centrales síncronas que aportaban de forma natural estabilidad y firmeza a la red. Sin embargo, el aumento del peso de tecnologías renovables, basadas en gran medida en electrónica de potencia, está cambiando ese esquema y obliga a abordar de forma específica cuestiones relacionadas con la estabilidad y la operación del sistema.
En este contexto, la presidenta de Fortia Energía señaló que el sistema eléctrico actual debe integrar tres componentes fundamentales: el suministro de energía, la estabilidad de la red y la firmeza del sistema. Mientras que en el modelo anterior estos elementos estaban integrados en el propio funcionamiento de las centrales convencionales, el nuevo mix energético requiere desarrollar mecanismos adicionales que permitan garantizar ese equilibrio.
Losada destacó también que el mercado mayorista ha demostrado ser eficaz para transmitir señales económicas y orientar las decisiones de inversión y consumo. No obstante, consideró que la transformación del sistema energético exige adaptar algunos de sus instrumentos para responder a las nuevas necesidades operativas derivadas del aumento de la generación renovable.
Durante su intervención también abordó el papel que puede desempeñar la demanda en este proceso de adaptación del sistema. Según explicó, los consumidores, especialmente los industriales, responden a las señales económicas cuando cuentan con la información y los incentivos adecuados. Recordó que durante la crisis energética de 2022 una parte relevante de la demanda industrial modificó sus patrones de consumo en pocos meses en respuesta a los cambios registrados en los costes energéticos.
En este sentido, defendió la importancia de ofrecer señales claras a los consumidores y evitar elementos regulatorios que puedan introducir incentivos contradictorios. A su parecer, facilitar información y flexibilidad a la demanda puede contribuir a mejorar el funcionamiento del sistema en un contexto energético cada vez más complejo.
