Fuente: El Economista
La Agencia Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) ha avalado la mayor parte de la Evaluación Nacional de la Adecuación de Recursos (NRAA, por sus siglas en inglés) elaborada por Red Eléctrica y remitida por el Ministerio para la Transición Ecológica, pero advierte de dos puntos críticos: la infraestimación del despliegue de almacenamiento previsto para 2030 y el uso de un perfil fijo de mantenimiento de los ciclos combinados que no se ajusta a la evolución real del sistema eléctrico.
La opinión oficial, publicada el 7 de noviembre de 2025, analiza la divergencia entre el estudio nacional y la Evaluación Europea de la Adecuación (ERAA 2024). Aunque ambos ejercicios coinciden en señalar riesgos de déficit de capacidad en 2028, el análisis español detecta un problema adicional en 2030: una expectativa de pérdida de carga (LOLE) de 2,41 horas, por encima del estándar de fiabilidad de 1,5 horas y muy superior a los 0,28 horas que estima el estudio europeo para ese mismo año.
ACER atribuye esta diferencia principalmente a hipótesis más conservadoras de España sobre el desarrollo del almacenamiento energético. El informe señala que la planificación nacional solo incorpora los proyectos actualmente asegurados mediante esquemas de apoyo público, lo que deja el volumen total de almacenamiento previsto para 2030 en 8,6 GW, frente a los 16,6 GW que proyecta la ERAA y a la senda marcada por el PNIEC.
El organismo europeo considera esta aproximación “excesivamente conservadora”, al no reflejar las mejoras regulatorias previstas ni la evolución del mercado, especialmente tras la aprobación del Real Decreto-ley 7/2025, que impulsa el despliegue de almacenamiento y refuerza la resiliencia del sistema tras el apagón ibérico del 28 de abril.
ACER sugiere ajustar las hipótesis iniciales para reflejar la retirada de barreras, la mayor penetración renovable y la previsión de nuevas fuentes de ingresos para las baterías, como los mercados de balance.
El segundo punto considerado no justificado es la aplicación del mismo calendario de mantenimiento de ciclos combinados correspondiente a 2026 para todos los años analizados. Según ACER, este enfoque no se ajusta al desplazamiento previsto de los picos de demanda hacia el invierno ni a la naturaleza cambiante del sistema. La metodología europea exige optimizar los mantenimientos evitando coincidencias innecesarias con periodos de mayor riesgo.
Pese a estas advertencias, ACER concluye que su impacto sobre el resultado final es limitado, debido a que la menor penetración de baterías y las restricciones aplicadas al parque de gas se compensan en el modelo con un menor volumen de cierres de ciclos combinados durante la fase de evaluación económica. El organismo considera que el informe de Red Eléctrica está “bien ejecutado”, mejora la representación del sistema español e incorpora prácticas avanzadas como el módulo de viabilidad económica.
La agencia insta al Ministerio a tener en cuenta sus recomendaciones en futuras evaluaciones, especialmente ante el papel creciente que jugarán la flexibilidad y el almacenamiento en el cumplimiento de los objetivos europeos y del nuevo diseño del mercado eléctrico.
Esta evaluación es uno de los puntos clave para el desarrollo de los futuros mercados por capacidad.
