Fuente: El Economista
El principal generador de electricidad de la Comunidad Valenciana, la central nuclear de Cofrentes (Valencia), inicia la parada para recargar su combustible, una operación que supondrá dejar de estar conectada a la red durante al menos 37 días, según ha informado Iberdrola, su propietario.
La parada técnica se produce precisamente en un momento en que desde el propio Gobierno valenciano y el empresariado autonómico se reivindica ampliar la vida útil de la infraestructura energética, cuya desconexión está prevista para 2030. Una reclamación que se ha agudizado tras el gran apagón en toda la Península y el lento desarrollo de las renovables en la región.
Una batalla que llevó al propio presidente valenciano, Carlos Mazón, a anunciar la supresión del principal impuesto autonómico a la central valenciana, la ecotasa autonómica, que supone unos 24 millones de euros anuales.
La propia Iberdrola considera que “la planta se encuentra en óptimas condiciones técnicas para continuar operando más allá de noviembre de 2030, fecha de vencimiento de la actual autorización de explotación”, según señala en el comunicado en que informa de la que será su 25 recarga desde que entró en operación en 1984.
Durante la operación de recarga Iberdrola prevé una inversión de 27 millones de euros. La compañía eléctrica explica que durante los 37 días que está previsto que dure la misma se realizará la renovación de los elementos combustibles, la ejecución de pruebas requeridas por las especificaciones técnicas de funcionamiento y la revisión de instalaciones, equipos y componentes necesarios para asegurar el funcionamiento de la planta en el siguiente ciclo de operación.
En esta parada se incorporan a la instalación más de 1.200 profesionales adicionales a los habituales, de más de 100 empresas especializadas, lo que supone un importante estímulo para el empleo y la economía del entorno.
El peso de la infraestructura
La planta de Cofrentes es una de las grandes centrales del sistema nacional y en el año 2024 produjo 7.916 GWh de energía libre de emisiones, equivalente al consumo de más de dos millones de hogares. La nuclear representa el 52% de toda la generación eléctrica de la Comunidad Valenciana y el 3% del total nacional.
Además de su papel energético, la central es uno de los principales motores socioeconómicos de su comarca en el interior de la provincia de Valencia, donde genera más de 700 empleos directos, 1.000 indirectos y otros 1.200 durante los periodos de recarga.
Según explica el grupo, durante los próximos días la actividad principal será la sustitución de aproximadamente un tercio de los elementos combustibles del núcleo. Paralelamente, se llevarán a cabo más de 10.000 órdenes de trabajo, centradas mayoritariamente en tareas de mantenimiento preventivo, así como 26 modificaciones de diseño orientadas a la mejora de la instalación.
Entre los proyectos más relevantes se encuentra la modernización de protecciones eléctricas de transformadores de potencia y generadores diésel, la inspección de la turbina y del generador eléctrico principal, la sustitución de barras de control, la revisión general de uno de los generadores diésel, la sustitución de interruptores de 125 Vcc y la actualización de bombas de sistemas de seguridad.
