Fuente: El Economista
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado una segunda prórroga, por doce meses, del proyecto de demostración regulatorio de control de tensión de la demanda eléctrica en el sistema peninsular. La ampliación entra en vigor el 1 de febrero de 2026 y extiende el programa hasta el 31 de enero de 2027, con el objetivo de no perder el “recurso” que ya están aportando los consumidores participantes mientras madura el servicio de control de tensión más dinámico previsto en la operativa del sistema.
El piloto, que arrancó el 1 de febrero de 2024 y ya había sido prorrogado una primera vez hasta el 31 de enero de 2026, busca inducir cambios en el comportamiento de los consumidores respecto a la energía reactiva, clave para el control de la tensión. Según expone el operador del sistema en su informe de valoración, los participantes han pasado a adoptar un comportamiento más inductivo, reduciendo la generación de reactiva en el punto frontera y aumentando el consumo de potencia reactiva, un patrón que tiende a rebajar los valores medios de tensión y resulta beneficioso en escenarios de sobretensión.
El balance del programa refleja una base creciente de participantes. En 2025 se incorporaron 18 nuevos consumidores y, en total, el proyecto cuenta actualmente con 49 participantes (14 conectados a la red de transporte y 35 a la de distribución), con una capacidad reactiva conjunta de 783 Mvar. En términos de energía reactiva evitada, el operador estima 1.107,6 Gvarh entre enero y octubre de 2025 frente al mismo periodo de 2023.
En costes, el operador cifra en 1,55 millones de euros la retribución abonada a los consumidores en los primeros diez meses de 2025, lo que equivale a un coste medio de 1,39 euros/Mvarh. El coste acumulado del proyecto en los 21 meses desde su inicio asciende a 3,07 millones. La CNMC considera que el coste está “contenido y es razonable” y lo sitúa dentro del rango de referencias técnicas que maneja para equipos equivalentes de control de reactiva.
La resolución llega tras un trámite de audiencia en el que cuatro sujetos y el operador del sistema respaldaron la continuidad del piloto, advirtiendo de que interrumpirlo podría revertir avances y dificultar la futura participación de la demanda en el control de tensión. No obstante, en las aportaciones también se planteó que el foco debería desplazarse hacia la adaptación del servicio regulado por el procedimiento de operación 7.4 (PO 7.4), cuya retribución, según uno de los participantes, sería insuficiente para incentivar a la demanda.
Precisamente, la CNMC subraya que en junio de 2025 se revisó el PO 7.4 para abrir la participación en control de tensión dinámico a tecnologías renovables y a la demanda mediante una prestación potestativa y retribuida, pero constata que, por el momento, ninguna instalación de demanda habría solicitado habilitarse en ese servicio. En este contexto, el regulador entiende que mantener el piloto vigente permite conservar el efecto positivo ya disponible y, además, ganar escala con nuevas adhesiones.
Junto con la prórroga, la CNMC insta al operador del sistema a preparar, de forma conjunta con los distribuidores y contando con la participación de los consumidores, una propuesta para diseñar un nuevo proyecto piloto de control de tensión dinámico que aproveche el aprendizaje del programa actual y tenga impacto positivo sobre la tensión en la red de transporte. El plazo límite para presentar esa propuesta ante la CNMC se fija en el 12 de junio de 2026, ampliando el margen inicialmente previsto, a petición del operador.
