Fuente: El Economista
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado la propuesta de informe de evaluación del modelo retributivo de transporte y plantas de gas natural licuado (GNL), un documento que analiza, por primera vez, el comportamiento de la retribución del sector durante el periodo regulatorio 2021-2026. El regulador concluye que el sistema gasista ha estado sometido a una presión significativa por el derrumbe de la demanda, la volatilidad del mercado internacional y el sobredimensionamiento heredado de las infraestructuras.
El análisis recuerda que la caída del consumo desde 2021 asciende al 20%, un retroceso que afecta tanto al sector doméstico —con una contracción del 17% en el conjunto del país— como al industrial, muy castigado por el alza abrupta de los precios del gas en 2022. El regulador atribuye esta tendencia a la combinación de factores: la crisis energética por la invasión rusa de Ucrania, la electrificación de procesos productivos, los objetivos europeos de descarbonización y la mayor sensibilidad del consumo a la volatilidad de precios. Pese al crecimiento económico registrado entre 2020 y 2024, la demanda convencional no ha recuperado sus niveles previos.
En paralelo, la CNMC constata que la red de transporte apenas ha crecido desde 2017, pero su utilización continúa disminuyendo. El volumen de energía transportada por cada kilómetro de red y por cada estación de regulación y medida se ha desplomado en la última década. El organismo subraya que los proyectos incluidos en la planificación 2008-2016, elaborada bajo previsiones de demanda que no llegaron a materializarse, contribuyeron al sobredimensionamiento de la red y originaron un déficit que tardó diez años en absorberse.
En el caso de las plantas de regasificación, el informe destaca que siguen siendo infraestructuras esenciales para la seguridad de suministro —al cubrir más del 50% de la demanda transportada—, aunque su factor de uso promedio no supera el 35% de la capacidad disponible. La incorporación condicionada de la planta de El Musel en 2023 elevó la capacidad total del sistema, que alcanzó máximos de almacenamiento en un contexto de elevada demanda europea de GNL, aunque su uso volvió a descender en 2024.
La evaluación confirma que el modelo retributivo actual combina elementos de revenue cap, cost-plus e incentivos regulatorios orientados a eficiencia y productividad. Sin embargo, la caída de la demanda y la baja utilización de activos reducen la capacidad del sistema para diluir costes fijos, lo que refuerza el peso relativo de los mecanismos de operación y mantenimiento. Entre 2021 y 2026, la retribución media anual prevista para estas actividades asciende a 214 millones de euros en transporte y 165 millones en regasificación. El regulador revisa también el impacto de los incentivos a la extensión de vida útil de activos, la reducción de mermas y la mejora de productividad.
Las plantas de regasificación han recibido un 9% menos de lo necesario para cubrir sus costes operativos, acumulando un déficit de 42,5 millones de euros entre 2021 y 2024. Por el contrario, la actividad de transporte presenta una ligera sobre retribución del 6%, equivalente a 31,9 millones de euros.
Este desequilibrio no es menor. Aunque el regulador asegura que el sistema mantiene la sostenibilidad económica y financiera, advierte que será imprescindible revisar los valores unitarios de operación y mantenimiento en el próximo periodo regulatorio (2027-2032) para evitar que el déficit en regasificación se traslade a los peajes y cánones del gas, con impacto directo en las tarifas que pagan consumidores y empresas.
El informe detalla que, en el caso de las plantas de GNL, los costes ajustados ascendieron a 472,4 millones de euros, frente a una retribución de 429,9 millones, lo que supone una brecha acumulada de 42,5 millones. En transporte, la situación es inversa: los costes fueron de 488,9 millones, mientras que la retribución alcanzó 520,7 millones, generando un superávit de 31,9 millones.
El documento subraya que el modelo ha permitido mantener la estabilidad regulatoria y asegurar la rentabilidad adecuada de las empresas transportistas, pero advierte de que los cambios estructurales del mercado —menor demanda, electrificación, nuevos patrones de aprovisionamiento— exigen un seguimiento continuo.
La CNMC evaluará ahora las alegaciones recibidas durante la audiencia pública antes de elevar su informe definitivo, que servirá de base para definir el marco retributivo del próximo periodo regulatorio.
