Fuente: El Economista
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) constata un deterioro progresivo del músculo financiero de las empresas de distribución de gas en España, un sector sometido a una contracción estructural desde hace años y que en 2024 volvió a registrar caídas significativas en ingresos, resultados y activos. El adelanto del informe económico-financiero correspondiente a 2023-2024 refleja que la presión regulatoria, y en particular el impacto del ajuste retributivo previsto en la Circular 4/2020, está profundizando la pérdida de rentabilidad del negocio, cuyo margen operativo y beneficio neto se reducen de manera continuada.
El activo total del sector descendió hasta 11.911 millones en 2024, lejos de los 13.537 millones de 2018. La caída se explica por la contracción del inmovilizado material, cuyo valor se reduce un 4,4% anual medio tras años en los que la amortización supera ampliamente el ritmo inversor. Esta dinámica se mantendrá hasta que entre en vigor el nuevo plan de implantación de contadores inteligentes, actualmente en tramitación, que obligará a las distribuidoras a retomar inversiones significativas.
La cifra de negocios muestra un retroceso sostenido: de 1.768 millones en 2018 a 1.453 millones en 2024, una disminución anual del 3,2%. La caída es más intensa en el grupo Nedgia, con un descenso medio del 3,6%. El informe remarca que la mayor parte de los ingresos del sector —el 83,5%— procede de la retribución regulada, lo que amplifica el efecto de cada revisión normativa sobre las cuentas de las compañías.
