Fuente: Expansión
Iberdrola ha elaborado su nuevo plan estratégico 2025-2028, y visión hasta 2031 con la hipótesis del cierre de las centrales nucleares en España. El grupo se pone así en el peor escenario por lo que pueda pasar.
En estos momentos, las grandes eléctricas propietarias de las centrales (Endesa, Iberdrola y Naturgy) intentan llegar a un acuerdo entre sí, y con el Gobierno para extender la vida operativa de las centrales, renegociando el pacto que se firmó en 2019 para ir cerrando esas instalaciones entre 2027 y 2035.
La reapertura del debate nuclear ha generado gran polémica política y empresarial. Pero ese debate está atascado. Y a medida que pasan los días, se diluyen las posibilidades de extender las centrales.
El nuevo plan de Iberdrola, asumiendo que no seguirán funcionando, enfría aun más la posibilidad de que continúen.
En la presentación que está haciendo la cúpula directiva de Iberdrola en Londres de ese nuevo plan estratégico, el grupo asume una serie de “hipótesis y drivers [factores determinantes]” por países para configurar el nuevo modelo de negocio de la compañía. Y señala cuales van a ser los más relevantes por países. Por ejemplo, en Reino Unido será la “puesta en marcha de 2.720 megavatios (MW) en construcción”. En EEUU, la prioridad será “la puesta en marcha de proyectos en construcción (2.300 MW)”.
Y en España, se asume un “cierre nuclear según el protocolo firmado” lo que supondrá un impacto de 550 megavatios menos para Iberdrola en 2028. Es la participación que le corresponde de la central de Almaraz, donde tiene algo más del 50% de la instalación.
Iberdrola destaca en la presentación que, según ese protocolo, “se espera el cierre de Almaraz I (550 MW consolidados en Iberdrola) en noviembre 2027, y Almaraz II en octubre 2028″.
