Fuente: Expansión
El Gobierno español prevé un aumento del 40% de la capacidad de potencia eléctrica en Euskadi, cuyas redes de transporte y distribución rozarán en 5 años los 17.000 megavatios.
Las presiones del lehendakari Imanol Pradales y del PNV durante el último año han surtido efecto; y el Ejecutivo vasco da por salvadas las demandas de suministro eléctrico de 117 compañías, así como la continuidad de 75.000 empleos en la comunidad autónoma.
Este martes, el consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi, ha salido contento de su reunión en Madrid con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, dado que la propuesta de planificación eléctrica en España hasta 2030 plantea un aumento del 40% de la capacidad de potencia en Euskadi. Así, de los 12.000 megavatios actuales se pasará a 16.800.
Con todo, esta previsión no cubre por completo la reivindicación del Ejecutivo autonómico, que ha reclamado con insistencia una potencia de 18.000 megavatios a fin de cubrir las necesidades de la industria local y dar respuesta a las necesidades de nuevos proyectos empresariales.
Hace dos meses, Pradales propuso crear una especie de cupo energético-industrial según el cual las instituciones vascas adelantarían dinero y trabajos para aumentar la capacidad de la red eléctrica vasca, a fin de de garantizar el suministro eléctrico a la industria. Después, se descontarían los gastos en el pago del Cupo al Estado.
Según los cálculos del Gobierno vasco, en Euskadi 117 compañías de forja, fundición, metal, vidrio y automoción están pendientes del aumento de la capacidad eléctrica para garantizar su suministro. De no lograrlo, peligrarían 75.000 puestos de trabajo, según las cifras reiteradas en las últimas semanas desde Lakua (sede del Ejecutivo autonómico).
Inversiones “sin precedentes”
Este martes, Mikel Jauregi ha considerado “un paso enorme” el compromiso del Gobierno español, aunque ha destacado que el aumento del 40% de la potencia “no es un regalo, sino el fruto de una exigencia clara del Gobierno vasco”.
En el próximo quinquenio, se invertirá en las redes eléctricas vascas “una cantidad sin precedentes”, según el consejero.
Entre las actuaciones para aumentar la capacidad de potencia en Euskadi se construirán 4 subestaciones eléctricas, y se modernizarán otras 20. También se reforzarán líneas de transformación y de transporte.
Se trata de “inversiones estratégicas” en ubicaciones como Aiaraldea, Abadiño, Santurtzi, Jundiz, Ormaiztegi, Gojain y Gatika.
La demanda de electricidad en el País Vasco se ha mantenido estable en los últimos 20 años con una capacidad de 12.000 megavatios, y sin inversiones relevantes que exigieran cubrir mayor demanda.
Pero el proceso de descarbonización de la industria, los nuevos proyectos, y la atracción de empresas hacen “absolutamente insuficiente” esa capacidad, explican desde el Departamento de Industria.
Con el encuentro entre Groizard y Jauregi, el Ministerio de Transición Ecológica abre la ronda de contactos con las comunidades autonónomas previa a la consulta pública del proyecto de planificación de la red eléctrica de transporte hasta 2030.
El Gobierno vasco no da por perdida su demanda de alcanzar una capacidad de 18.000 megavatios, “que seguirá defendiendo en Madrid en las próximas semanas”.
