Fuente: El Periódico de la Energía
Europa busca nuevas fórmulas para acelerar el despliegue de la energía eólica marina y garantizar electricidad competitiva a su industria. Así, la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa los llamados “contratos tripartitos”, un esquema de colaboración que involucra a empresas, gobiernos y desarrolladores de parques eólicos offshore.
Algunos Estados ya han comenzado a explorar fórmulas similares. En Lituania, por ejemplo, se han vinculado subvenciones a la financiación de fábricas con el compromiso de adquirir electricidad procedente de nuevos parques eólicos, creando una dinámica que impulsa simultáneamente la inversión en generación renovable y en consumo electrificado.
Sin embargo, el éxito de los contratos tripartitos no dependerá únicamente de la firma de acuerdos. WindEurope insiste en que deben ir acompañados de una estrategia integral que contemple objetivos claros de electrificación industrial, la ampliación y modernización de las redes eléctricas, procesos de autorización más ágiles y mecanismos de estabilización de ingresos como los contratos por diferencia. Estos últimos, si están bien diseñados, permiten a los desarrolladores protegerse de la volatilidad del mercado eléctrico y mantener la viabilidad económica de sus proyectos.
Para cumplir con las metas de descarbonización y garantizar la competitividad de su economía, Europa debería convocar licitaciones anuales que aseguren al menos 15 gigavatios de nueva capacidad eólica marina a partir de 2031. Según las previsiones de la industria, dos tercios de ese volumen deberían respaldarse mediante contratos por diferencia y el resto a través de acuerdos directos entre parques y consumidores industriales.
