Fuente: Expansión
Estados Unidos ha reforzado su posición como actor clave en el suministro energético europeo, consolidándose como el principal proveedor de gas natural licuado (GNL) para España en un contexto de reconfiguración global de los flujos energéticos.
Según el Boletín Estadístico de marzo de 2026 del gestor técnico del sistema gasista, EE.UU. representó el 31,7% del total de las importaciones de gas en España durante ese mes, situándose por delante de Argelia (30,2%) y muy por encima de otros suministradores tradicionales como Rusia o Nigeria . En términos acumulados del año, su peso se eleva incluso hasta el 36,6%, lo que confirma una tendencia estructural que refuerza la influencia de Washington.
Este liderazgo se apoya en la creciente capacidad exportadora de GNL estadounidense, impulsada por el desarrollo del ‘shale gas’ y por una estrategia comercial orientada a mercados flexibles como el europeo. España, por su elevada capacidad de regasificación y su posición geográfica, se ha convertido en uno de los principales puntos de entrada de ese gas en la Unión Europea. Así Estados Unidos se mantiene por tercer mes consecutivo como el principal suministrador energético de España.
El cambio de equilibrio en el origen de los suministros, iniciado este mismo año, refleja además una transformación geopolítica de fondo. Mientras que Argelia mantiene su papel como proveedor clave a través de gasoducto, el peso del GNL —que ya supone el 72% del total del suministro en marzo de 2026— evidencia una creciente diversificación de fuentes y una mayor dependencia de mercados globales .
En este contexto, la irrupción de Estados Unidos no solo responde a criterios económicos, sino también estratégicos. La reducción del gas ruso en Europa tras la invasión de Ucrania ha abierto una ventana de oportunidad para Washington, que ha sabido posicionarse como socio energético fiable para el continente. No obstante, este mes de marzo con la crisis de Irán la llegada de gas ruso a España ha dado un giro de 180 grados.
Rusia ha experimentado un repunte significativo pese al contexto de sanciones y tensiones geopolíticas. En marzo de 2026, las importaciones de GNL procedentes de Rusia alcanzaron los 9.807 GWh, más del doble que en el mismo mes del año anterior, cuando se situaban en 4.393 GWh . Este incremento sitúa a Rusia como el tercer mayor suministrador de gas a España, con una cuota del 26,1% en el mes, muy cerca de los niveles de Estados Unidos y Argelia y a las puertas del veto impuesto por la Unión Europea.
El crecimiento no es puntual. En el acumulado del año, Rusia eleva su participación hasta el 18,1%, frente a cifras sensiblemente inferiores en ejercicios previos, lo que refleja una recuperación de flujos a través del mercado global de GNL . Este fenómeno pone de manifiesto las limitaciones prácticas de las restricciones al gas ruso, que sigue encontrando salida hacia Europa a través de contratos spot y operaciones comerciales indirectas. La tendencia introduce un elemento de complejidad en la estrategia energética europea, al evidenciar que la diversificación de suministros convive, en la práctica, con una persistente dependencia parcial de Rusia.
Por el momento, pese a las negociaciones mantenidas con el Gobierno, el suministro de gas desde Argelia se mantiene estable. La intención del Ejecutivo es que se incremente la llegada por Medgaz, lo que podría poner en jaque el liderazgo actual de Estados Unidos.
Este nuevo equilibrio también plantea interrogantes. La dependencia creciente del GNL, con precios más volátiles y vinculados a mercados internacionales, introduce incertidumbre en los costes energéticos. Al mismo tiempo, el auge del gas estadounidense convive con los objetivos europeos de descarbonización, lo que obliga a gestionar una transición energética en la que el gas seguirá desempeñando un papel relevante a medio plazo.
Actualmente, en España los almacenamientos subterráneos se encuentran al 60% de capacidad y las plantas de regasificación al 65%.
Hasta el 8 de abril, el total de exportaciones ha crecido un 2,8% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzado los 12,6 TWh, y el total de salidas (demanda más exportaciones) ha crecido un 2,4% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 111 TWh.
