Fuente: El Periódico de la Energía
Primero el cierre del carbón y previsiblemente el apagón nuclear llevarán a España a una situación complicada en su sistema eléctrico. En muy pocos años se quedará sin buena parte de la generación síncrona que aporta la inercia suficiente para mantener el suministro garantizado.
Con el previsible apagón nuclear, la situación irá a peor. Según las previsiones de Aurora, para 2030, este porcentaje aumentará al 50%, y al 87% y 92% en 2040 y 2050, respectivamente, lo que pone de relieve la creciente necesidad de servicios auxiliares e inercia virtual, los denominados compensadores síncronos.
El apagón del 28 de abril encendió todas las alarmas del sistema eléctrico. A pesar de que sí hubo inercia suficiente, muy justo el dato de 2,14 sobre el límite de dos segundos, el Gobierno ha decidido tomar cartas en el asunto porque sabe que sin nucleares y su inercia la estabilidad de la red quedaría en entredicho.
