Fuente: El Periódico de la Energía
Europa tiene que ir acabando poco a poco con las importaciones de gas ruso, ya sea a través de los gasoductos como por buques de gas natural licuado (GNL). Este es el objetivo que quiere impulsar la Unión Europea en los próximos meses.
Este es el deseo también del Gobierno español, que es uno de los países que más gas ruso está comprando desde que se inició la guerra. La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha señalado que “vamos a seguir trabajando en algo tan fundamental como la hoja de ruta para el phase out de Rusia” del suministro de gas europeo.
Riesgos
Aagesen, que aplaude la caída de las compras de gas ruso en este inicio de año, entiende que hay que confiar en un suministrador como EEUU a pesar del riesgo que supone.
Mas EEUU y menos Rusia
Cabe recordar que la llegada de gas natural a España procedente de Estados Unidos (EEUU) se ha disparado casi un 13% en los dos primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2024, confirmando al país norteamericano como el principal suministrador en este inicio de 2025, mientras que el procedente de Rusia se ha desplomado más de un 38%.
El gas natural no ha estado incluido dentro de los vetos adoptados por la UE contra Rusia. En el caso concreto de España, la mayoría del gas natural que llega de Rusia procede de contratos a largo plazo con Yamal LNG, un consorcio liderado por la empresa privada rusa Novatek y en cuyo accionariado hay capital europeo y de otros países.
