Fuente: El Economista
José Bogas Gálvez, CEO de Endesa, afirmó que, con los límites a la inversión en redes propuestos la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su último borrador, la empresa que dirige no será capaz de replicar el plan de inversión actualmente vigente, de 4.000 millones de euros para el periodo 2025-2027. Así lo afirmó el dirigente durante el desayuno Nueva Economía Fórum, cita a la que acudió para dar su visión sobre el actual colapso de la red, el apagón o la posible prórroga del cierre nuclear.
“La CNMC hace una labor magnífica y espero que mediante el diálogo se pueda establecer una regulación más competitiva“, aseguró durante su intervención. Para Bogas, la red de transporte y distribución ha sido la gran olvidada en la transición energética. “Es la columna vertebral del sistema y es por la cual tenemos que integrar la generación renovable y la demanda. Tenemos que hacerla mas resiliente, ya que en los últimos años se ha invertido poco en ella”, consideró.
Cabe señalar que Endesa presentó a finales de 2024 su Plan Estratégico 2025-2027, con un aumento global de la inversión del 8%, hasta los 9.600 millones de euros. De toda esa cantidad, 4.000 millones (un 45% más que en el plan anterior 2024-2026) se iban a destinar a redes, aunque dichas inversiones se supeditaron entonces a la mejora de la tasa de retribución financiera que actualmente se debate.
Tal es la importancia de la tasa de retribución para Endesa que la energética, que normalmente revisa su estrategia en el último trimestre de cada año, supedita el lanzamiento del nuevo plan a que se confirme la nueva regulación.
Según expuso Bogas durante el desayuno, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) hasta 2030 fijaba que había que invertir 53.000 millones de euros en redes, de los que únicamente se han invertido 13.000 a cierre de 2024. “Con lo cual, nos quedan 41.000 millones sin invertir. Habría que multiplicar por tres la inversión realizada hasta ahora, lo cual es imposible por falta de medios humanos“, indicó el consejero delegado de la energética.
A su juicio, no se ha invertido más debido al tope a la inversión que fijaba la regulación anterior y a la tasa de retribución vigente. “La tasa de retribución propuesta es de casi el 6,5%, pero hay que competir por los recursos con otros países de Europa, que fijan su tasa entre el 7% y el 8,5%, lo cual hace difícil que España pueda competir con otros países“, argumentó.
Junto con la petición de que se amplíe dicha retribución, el directivo apuntó contra el marco regulatorio que previsiblemente se impondrá de acuerdo al borrador actual, ya que pone en duda la remuneración a las nuevas inversiones. Tanto es así que desde Endesa ponen en duda que se pueda replicar el ritmo de inversiones contemplado en su plan estratégico para los años 2025, 2026 y 2027, de 4.000 millones de euros. “A las empresas nos va a ser difícil invertir, porque la tasa es baja y no sabemos si vamos a ser remunerados. Con el borrador actual no podemos ser capaces de replicar el plan. Creo que llegaremos a un punto de acuerdo razonable”, afirmó. “La prudencia te lleva a invertir solo cuando estás seguro de que vas a ser remunerado”, añadió.
Cierre nuclear
Durante su intervención, también ha criticado que el protocolo firmado en 2019 entre las empresas propietarias y Enresa para el cierre del parque nuclear entre 2027 y 2035 no contara con la participación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y que se haya establecido la clausura de los dos grupos de la planta extremeña de Almaraz en años distintos, en 2027 el primero y en 2028 el segundo.
“No tiene sentido práctico, hay que cerrar las dos en el 27 o los dos en el 28. Cuando se firma esto, estamos pensando que los ATIs (Almacén Temporal Individualizado) van a estar y los contenedores van a estar. No están los ATIs, no están los contenedores y quizá haya un retraso de dos o tres años. Pero, realmente, si no coordinamos una cosa con otra, lo que va a ocurrir es que Almaraz se va a cerrar y vamos a sentarnos y a dar vueltas con los dedos hasta que llegue aquello”, ha dicho Bogas en su participación en un desayuno informativo organizado por el Foro Nueva Economía.
Igualmente, ha considerado que en 2019 la fiscalidad de las centrales nucleares era ya “muy elevada poniendo en riesgo lo que era su rentabilidad”, pero desde entonces se ha subido un 70 por ciento, lo que hace que ahora sea “bastante más complicado mantenerlo a futuro”.
Bogas ha agradecido al Gobierno su disposición a dialogar, con unas “líneas rojas” que ha asegurado entender “perfectamente”, pero ha indicado que no se trata de una cuestión de querer “alargar la nuclear o no”, sino de ver con la política energética vigente cómo se cierra “de la forma más ordenada”.
A este respecto, ha señalado que el diálogo entre las empresas propietarias y el Gobierno para replantearse ese calendario de cierre del parque español entre 2027-2035 acordado en 2019 está “abierto” y se ha mostrado “optimista” al respecto.
A este respecto, ha considerado que, a pesar de no ser partidario de ese cierre, en el año 2019 había una política energética, y actualmente “las circunstancias son absolutamente distintas”.
