Fuente: Expansión
“Con una posición privilegiada tras haber pasado del 20% al 60% de electricidad renovable en menos de dos décadas, tenemos ahora el reto de extender esta transición al transporte y al sistema gasista, porque la descarbonización no puede quedarse en el ámbito eléctrico: debe llegar a toda la economía, con más renovables, más electrificación y más moléculas limpias que disminuyan significativamente nuestra dependencia de las importaciones fósiles”, aseguró Santiago Gómez, presidente de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (Appa Renovables), en la presentación del Balance Energético 2024 y Perspectivas 2025, en el Club Español de la Energía.
Los datos apoyan esta tendencia: en 2024, la generación eléctrica bruta mediante energías renovables creció un 11,9%; la nuclear descendió un 4,1%; el gas cayó un 18,6%, y el carbón aportó un 22,1% menos. En concreto, la solar fotovoltaica creció un 23,7%; la solar termoeléctrica, un 12,1%; la hidroeléctrica (sin bombeo), un 37,6%; la eólica, un 3,4%, y otras renovables, un 4,1%.
Avanzando en la transición
Francisco Reynés, presidente de Enerclub, señaló que este acto, celebrado desde hace 37 años, es relevante porque: “Permite analizar datos, que reflejan la importante contribución del sector energético a la economía del país. También conocer cómo estamos avanzando en la transición energética […] y reunir a representantes del ministerio, del regulador y del sector privado, tanto del lado de la oferta como de la demanda”.
“La transición es una oportunidad a nivel nacional y europeo, con un gran atractivo para la inversión en energía limpia y competitiva. Debemos sustituir la dependencia energética exterior por productos autóctonos, como las energías renovables, que siguen creciendo en el mix energético, como muestran los datos de 2024”, expresó Joan Groizard, secretario de Estado de Energía.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se destacó que se está produciendo un crecimiento económico (+3,5% PIB 2024 frente a 2023), al tiempo que consumimos menos energía, “hacemos más con menos” y, en consecuencia, reducimos riesgo e incrementamos el atractivo inversor, al tiempo que se ponen en marcha políticas que materialicen estas oportunidades.
Energía Eólica
Rocío Sicre, presidenta de la Asociación Empresarial Eólica (Aee), dijo que la eólica aporta el 23% de la cobertura de la demanda y consolida su papel para garantizar un sistema energético competitivo, sostenible y con ADN europeo. En su opinión, los retos del sector, que mantiene el 100% de la cadena de valor, pasan por acelerar la tramitación de los nuevos parques eólicos y hacer viable la repotenciación de los antiguos, garantizando la seguridad jurídica en el proceso; fortalecer la concienciación social en los territorios sobre sus beneficios y conseguir que despegue la eólica marina como gran vector de desarrollo industrial; un marco regulatorio estable que ofrezca certidumbre a las inversiones, al tiempo que avancemos en la electrificación de la economía y en la integración de más eólica en el sistema eléctrico. Por último, urge acelerar la electrificación de la demanda y avanzar en un mix de generación de forma equilibrada para todas las tecnologías, en condiciones financieras y técnicas sostenibles.
Energía Fotovoltaica
Para Rafael Benjumea, presidente de Unión Española Fotovoltaica (Unef), la fotovoltaica es ya la primera tecnología en potencia instalada en España (+22% en 2024, 40GW). Las plantas en suelo crecieron un 24% (32GW acumulados), pero continúa el descenso en autoconsumo (-31% vs 2023). La presencia en el mix eléctrico pasa del 9% en 2021 al 20% en 2024, reflejo del impulso de la industria en los últimos años. Unef estima que 2025 será un año récord de instalación de plantas en suelo, dado el alto volumen de proyectos en fase de tramitación. Sin embargo, el futuro dependerá de factores como los precios de mercado de la energía, los vertidos, la convocatoria de subastas, el desarrollo del almacenamiento y el avance de la electrificación, los grandes desafíos que debemos abordar para aprovechar la gran ventaja competitiva que tenemos en España gracias a la fotovoltaica, a nuestra potente industria nacional y al gran recurso solar del que disponemos.
Cogeneración
José Ignacio Castillo, presidente de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen), afirmó que, en solo seis años, hemos perdido el 50% de la cogeneración industrial en España, pasando del 12% del mix eléctrico nacional al 6%. Un retroceso con consecuencias negativas: pérdida de eficiencia energética a nivel país, más emisiones de CO y una caída de 1.500 millones de euros anuales en la facturación de las industrias cogeneradoras, que sostienen 200.000 empleos directos. Las empresas están pendientes de que en 2025 se promulguen las subastas de 1.200 MW de cogeneración y dijo que invertirán 1.300 millones de euros en 82 plantas (1.224 MW) si no se introducen exigencias adicionales al marco regulatorio actualmente en vigor.
Nuclear
Para Ignacio Araluce, presidente de Foro Nuclear, ante los desafíos energéticos y medioambientales globales, la comunidad internacional está apostando decididamente por la energía nuclear. España no puede quedarse al margen ni renunciar a una tecnología fiable, segura y estable. Las centrales nucleares aportan actualmente el 20% de la electricidad en nuestro país y generan el 26% de la generada sin emisiones. Son, además, una fuente de riqueza, empleo cualificado y desarrollo industrial. Prescindir de ella es un error estratégico que comprometerá nuestra seguridad energética y el cumplimiento de los objetivos climáticos.
Petróleo
Olvido Moraleda, presidenta de la Asociación de la Industria del Combustible de España (Aice), dijo que la transición energética ofrece la oportunidad de acelerar la penetración de energías renovables en el vector energético que más se consume en España, como los combustibles líquidos, ya que el impulso de combustibles renovables puede contribuir a la reducción de emisiones tanto para nuestro tejido industrial, como en los desplazamientos a corto, medio y largo plazo. Esta aceleración es esencial para alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050 en nuestro país y hacerlo de forma competitiva, eficiente y segura. España cuenta con todo lo necesario para posicionarse a la vanguardia en esta energía renovable: tenemos el sistema de refino más flexible y competitivo de Europa y somos el tercer país de la Unión con mayor disponibilidad de recurso sostenible para producirla.
Gas
Joan Batalla, presidente de la Asociación Española de Gas (Sedigas), adelantó que la demanda de gas natural en España en 2025 superará a la de 2024, con más de 320 TWh. Su capacidad de flexibilidad, almacenamiento y respaldo a las renovables lo convierte en pieza imprescindible del mix energético. El gas natural, acompañado de la progresiva incorporación de los gases renovables, biometano e hidrógeno renovable, seguirá desempeñando un papel esencial para la generación eléctrica, los consumidores domésticos y para el tejido industrial. “España cuenta con un sistema gasista robusto y diversificado que seguirá siendo esencial para garantizar la seguridad energética y la competitividad industrial, al tiempo que acelera la integración de los gases renovables en la transición energética. Por todo esto, confiamos que el próximo marco retributivo 2026-2032 garantice una retribución justa y razonable para las inversiones y operaciones del sector”, subrayó Joan Batalla.
Demanda de Energía/Consumidores
Arturo Pérez de Lucía, director general de Aedive, aformó que en 2024 el consumo eléctrico asociado a la movilidad eléctrica en España fue de 760 GWh, lo que representa cerca del 0,3 % del consumo eléctrico total nacional, que ascendió a 248.811 GWh. Aunque esta cifra aún es modesta, refleja una tendencia creciente en el uso de energía eléctrica para el transporte, con beneficios ambientales y económicos muy significativos, evitando la emisión de 590.000 toneladas de CO2. En 2025 se prevé que este consumo sea mucho mayor, por lo que es preciso afrontar retos como “la necesidad de que los distribuidores puedan anticipar las inversiones para disponer de la potencia suficiente en la red, la reducción de la carga burocrática, el impulso de incentivos fiscales y el desarrollo del mecanismo de E-Credits para promover el despliegue de infraestructuras de recarga”.
Pedro González, director general de Aege, explicó que el pasado año, la demanda de la gran industria electrointensiva creció el doble que la demanda industrial (6% vs 3%). Un incremento que se explica, principalmente, por la caída del 31% del precio eléctrico en los mercados. Las perspectivas para este 2025 son inciertas por el aumento de los precios en la primera parte del año, aunque esperan una moderación final que permita mantener un crecimiento positivo. A pesar del incremento sustancial en los sobrecostes de los servicios de ajuste, la mejora en las compensaciones por CO2 indirecto permiten mantener una factura final en línea con la del pasado año, evitando así aumentar la brecha competitiva con otros países de nuestro entorno.
Por su parte, Luis Cabrera, presidente de Anese, consideró fundamental que el crecimiento de la demanda energética sea eficiente, lo que se traduce en una reducción de la intensidad energética para no perder la oportunidad estratégica de mantener nuestra competitividad a nivel global. El sistema CAE juega un papel dinamizador en el mercado de la eficiencia energética, por lo que es necesario consolidarlo para garantizar una transición energética exitosa y sostenible. Destacó el rol de las ESEs, que reconoce la directiva de eficiencia energética, especialmente a través de los contratos de rendimiento energético (CRE), que permiten optimizar el uso de los recursos energéticos. Es esencial que el sector público asuma un rol ejemplar, promoviendo y dinamizando la adopción de estos contratos.
Xavier Farriols, presidente de Entra Agregación y Flexibilidad, pidió que “se considere a la flexibilidad de la demanda como elemento estratégico en la transición energética y en el balance energético. La gestión de la demanda, el almacenamiento detrás del contador, la generación distribuida y la carga y descarga del vehículo eléctrico son recursos que benefician al sistema eléctrico aportando seguridad de suministro, capacidad en la red, acompasando el crecimiento de energías renovables a la vez que hacen nuestras industrias y pymes más competitivas”.
Verónica Rivière, presidenta ejecutiva de GasIndustrial, dijo que en 2024 el consumo de los grandes industriales fue de 172TWh y creció un +3,5% vs 2023, pero todavía lejos de los niveles prepandemia (-18%). El mercado sigue tensionado, con unos precios altos -media de 46 €/MWh en diciembre 2024-. Respecto a 2025, la demanda de gas para la industria manufacturera sigue bajando -7% vs 2023, y -23% vs niveles prepandemia. “La industria está en un equilibrio frágil e inestable, y el reto es claro: impulsar la competitividad de la industria gasintensiva. Si queremos que la industria descarbonice, primero tiene que sobrevivir. Y para que sobreviva, tiene que ser competitiva. 2025 debe ser el año del equilibrio entre sostenibilidad y competitividad”.
Clausuró la jornada Ángel García, vicepresidente de la CNMC, quien destacó que la CNMC trabaja, entre otros temas, en el nuevo periodo retributivo del sector eléctrico que arrancará el 1 de enero 2026, la metodología de peajes eléctricos, la adaptación de las reglas de mercado a periodos de 15 minutos o el biometano.
