Fuente: Expansión
El desarrollo tecnológico de la fusión ha sufrido décadas de retrasos por los enormes desafíos técnicos que requiere imitar en la Tierra el mismo proceso energético que hace brillar al Sol. Pero esta situación podría cambiar mucho antes de lo esperado, ya que los principales expertos mundiales calculan que en 20 años se podría iniciar el despliegue comercial de la fusión, con un mercado potencial cercano a los 800.000 millones de euros en ese mismo periodo.
Estas son algunas de las principales conclusiones del informe ‘Energía de Fusión: una revolución energética en marcha. Del avance científico al despliegue industrial’, elaborado por el think tank Future TrendsForum de la Fundación Innovación Bankinter. El estudio cuenta con las aportaciones de los más de 30 expertos internacionales reunidos en el foro FusionForward de la Fundación y analiza las fechas previstas para la implantación de la fusión, las inversiones y prototipos en marcha, así como los requisitos técnicos y regulatorios necesarios para su conexión a la red eléctrica. Además, aborda el papel que deben desempeñar científicos, empresas y gobiernos para hacer posible este avance tecnológico.
Más del 80% de los expertos asistentes al foro considera que la fusión podrá empezar a suministrar energía a la red eléctrica antes de 2045. Las perspectivas del sector público son algo más conservadoras, con fechas de aplicación práctica para más allá de 2045, aunque las startups, empresas y demás expertos del sector privado participantes en este encuentro fechan este despliegue para antes de 2035. Sea como fuere, las cifras del informe apuntan a una previsión clara: entre 2035 y 2045 la fusión podría dar el salto del laboratorio a la red eléctrica, con las primeras plantas comerciales iniciando sus operaciones en ese periodo.
Cero emisiones
Sus ventajas son claras: cero emisiones de CO y cero residuos peligrosos, combustibles abundantes y una densidad energética muy superior a cualquier otra fuente. “50 gramos de litio (extraídos de 280 litros de tierra) y 12 gramos de deuterio (extraídos de 400 litros de agua) equivalen a 300 toneladas de petróleo, el consumo energético de toda una vida de un ciudadano europeo” destaca Carlos Alejaldre, presidente del Consejo de Gobernanza de Fusionfor Energy y referente internacional en energía de fusión. Estas cifras pueden hacer que la fusión “sustituya completamente a los combustibles fósiles” en un futuro no tan lejano, según Alejaldre.
La tecnología para implementar la fusión avanza a grandes pasos gracias al interés por parte del sector privado, cuya inversión ha crecido de 7.000 millones de dólares en 2024 a 10.700 millones en 2025, de acuerdo con FusionXInvest. Por otra parte, el análisis del F4E FusionObservatory confirma el liderazgo de Estados Unidos (61%) en inversión, seguido a bastante distancia por China (24%) y, sobre todo, Europa (5%), con Alemania (460 M€) y Reino Unido (417 M€) como principales destinos de capital.
Financiación
A la financiación privada se suman cada vez más mecanismos públicos, como la financiación basada en hitos del Departamento de Energía de Estados Unidos, que ofrece validación temprana y confianza a los inversores. En paralelo, China destina 1.500 millones de dólares anuales al desarrollo de la fusión, mientras que el Consejo Europeo de Innovación ha respaldado a la alemana Marvel Fusion en una ronda de Serie B. Todo ello evidencia que el avance de la fusión requiere tanto de capital privado como de un apoyo institucional sostenido, según los expertos consultados por Fundación Innovación Bankinter.
Emprendedores
La creciente inversión ha hecho que cada vez más emprendedores decidan apostar por este incipiente pero prometedor mercado. El informe destaca que existen, al menos, 43 startups en el mundo que compiten por su liderazgo, entre las que se encuentran la británica Tokamak Energy, la estadounidense Xcimer Energy, la alemana Proxima Fusion, la francesa Renaissance Fusion o la japonesa Kyoto Fusioneering, entre otras.
Este florecimiento de start up, impulsado por el apoyo público-privado, la palanca de tecnologías innovadoras como la IA y la urgencia climática y energética, han convertido lo que hasta hace unos años era poco más que una promesa en un sector cada vez más competitivo y atractivo para la inversión.
