Fuente: Expansión
Competencia aprueba medidas parciales, pedidas de urgencia por Redeia, pero inaplicables por Iberdrola y Endesa, para reforzar el sistema eléctrico.
El problema del apagón se ha convertido en una españolada al uso. Todos saben que puede volver a ocurrir, pero cada uno empieza a echar la culpa a los demás. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) aprobó este lunes solo una parte de las medidas que solicitó Red Eléctrica hace unos días ante las “variaciones de tensión” en la red que ha detectado desde hace unas semanas.
En su resolución, trasciende que Red Eléctrica (el grupo que gestiona el fluido eléctrico, y que depende de Redeia), lo hizo de forma urgente y sin tiempo material para que puedan ser efectivas.
Además, según el expediente, Competencia asegura que las eléctricas, entre ellas grupos como Iberdrola, Endesa y Naturgy, no disponen en la actualidad de la tecnología adecuada para cumplirla.
Es el juego de echar el problema al tejado del otro. CNMC no dice que Redeia viene reclamando medidas desde hace dos años. En ese tiempo, Redeia tampoco exigió urgencia. Ahora sí. Las eléctricas, que han culpado a Redeia del apagón del 28 de abril, ahora resulta que no tienen tecnología antiapagones disponible.
Según la CNMC, se vienen registrando variaciones de tensión anormales, que podrían desembocar en apagones, desde mediados de septiembre. Las medidas para evitarlos -parciales- vienen un mes después.
“Con fecha de 29 de septiembre de 2025, el operador del sistema [Red Eléctrica] puso de manifiesto a la CNMC la observancia en las últimas dos semanas [mediados de agosto] de variaciones de tensión en el sistema eléctrico peninsular español, con origen estimado en los cambios bruscos de programa, tales que pudieran tener impacto en la seguridad del suministro“, dice la resolución de la CNMC, emitida a última hora de la tarde de ayer (expediente DCOOR/DE/008/25).
¿En qué consisten las medidas propuestas? ¿Qué ha hecho la CNMC y qué no?
Redeia propuso, como medida mayor, cambiar el denominado procedimiento de operación del sistema eléctrico 7.4 (PO 7.4) para obligar a todas las instalaciones convencionales a estar disponibles de forma automática si se les necesitaba. Estas instalaciones tienen capacidad de generar luz de forma continua y, además, de absorber electricidad si hay sobretensión en la red.
Las renovables, hoy por hoy, no solamente no hacen eso, sino que además son responsables de esas grandes volatilidades de tensión.
30 días solo
En la práctica, era intervenir 200 centrales (nucleares, centrales de gas e hidráulicas) para tenerlas disponibles siempre, al margen del mercado.
CNMC, en lugar de aprobar esto, aprueba medidas que son otro golpe a Redeia, lo que ahonda el choque que ya viene produciéndose entre ambos. Redeia tendrá que informar más en detalle de su programa de operación -las deficiencia de éste eran una crítica de las eléctricas-. Las medidas serán de aplicación durante un periodo inicial de 30 días prorrogables hasta un máximo de 3 meses. Todo se adorna además con “un plan de trabajo para abordar medidas adicionales”. Nadie explica si sigue habiendo problemas de tensión.
