Fuente: El Periódico de la Energía
El gobierno alemán y los actores de la industria están considerando utilizar en el futuro partes del polémico gasoducto Nord Stream 2, que conecta Rusia y Alemania a través del mar Báltico, para el suministro de hidrógeno desde Finlandia, según informó Handelsblatt basándose en fuentes “privilegiadas” de la industria. Sin embargo, varios portavoces del gobierno dijeron a Handelsblatt que no se han llevado a cabo conversaciones sobre el uso del gasoducto y que no hay planes para reactivar el proyecto.
El polémico gasoducto se ha convertido en un símbolo de los fracasos de la política energética alemana, después de que Rusia retuviera los suministros de gas a Europa para sofocar la acción europea en apoyo a Ucrania.
La construcción del gasoducto se completó en 2021, pero la guerra -y un acto de sabotaje que dañó una de las dos líneas- ha hecho que las posibilidades de que entre en funcionamiento sean prácticamente nulas, sobre todo porque Alemania y otros estados miembros han decidido dejar de depender de los suministros de combustibles fósiles rusos.
