Fuente: El Periódico de la Energía
Cerrar la central nuclear de Almaraz se ha convertido en el nuevo “juego” de deshojar la margarita en el sector energético español. Sí o no. No o sí. Ya están echadas las cartas sobre la mesa. El juego ha empezado. Las eléctricas finalmente se decidieron por solicitar una ampliación de la operación. Un acto estratégico. Como todos los que se dan en el sector y más en esta dura negociación que está siendo el posible cierre de las centrales nucleares en España.
Una prórroga distinta
Cinco años después y ante los inicios de los trabajos del proceso de cierre, se han avanzado los dimes y diretes en la prensa, los mensajes, pero poco o nada se avanzó en la negociación. No hubo movimiento por parte del Gobierno. Así que las eléctricas se vieron en la obligación de pedir la prórroga sin imponer condición alguna. Ni la fiscalidad.
Pero el CSN se tiene que pronunciar de nuevo. Aunque sea para dar ese pase. Pero en el Gobierno creen que el CSN podría dar un paso más y complicar alargar la vida operativa a las tres eléctricas propietarias de Almaraz.
Nuevas inversiones
Las eléctricas invierten todos los años en las centrales nucleares para tenerlas en perfectas condiciones para la operación. Hasta ahora han cumplido con lo que les pidió el CSN para seguir operando con Almaraz y creen que el organismo supervisor no se excederá en pedir muchas más inversiones como para que el Gobierno frene la nueva licencia.
