Fuente: Expansión
La gran polémica en el sector eléctrico en estos momentos en España gira en torno al estado de congestión de las redes eléctricas. El debate ha ido aumentando de crispación desde el apagón masivo ocurrido el 28 de abril del pasado año.
Ese corte de luz evidenció deficiencias en la red. La depuración de reponsabilidades quedará en manos de los tribunales porque, de momento, los informes oficiales al respecto (del ministerio de Transición Ecológica, y del organismo europeo Entso-e) no son concluyentes. En juego hay cantidades multimillonarias, que tendrán que pagar los responsables, o sus aseguradoras. Se prevé una enorme batalla judicial.
Los nervios están a flor de piel, porque la cuenta atrás para plantear reclamaciones ha empezado. Según la normativa eléctrica, los usuarios tienen un año de plazo para reclamar daños y perjuicios tras un corte eléctrico.
Las próximas semanas, hasta e 28 de abril, van a ser claves en una guerra que enfrenta a las grandes eléctricas (Iberdrola, Endesa, Naturgy y Repsol) con Redeia, el holding del que depende Red Eléctrica (REE).
Informe de la CNMC
La resolución de la Comisión de Competencia (CNMC) dando más plazo a REE para que determine qué puntos de las líneas de alta tensión tienen capacidad para conectar más usuarios de luz añade presión.
Con todo, no es el documento más crítico. El sector al completo está a la espera de que la CNMC publique su informe sobre el apagón. Podría demorarlo hasta marzo, esperar a un segundo informe de Entso-e más concluyente y repartir culpas para no mojarse.
