Fuente: El Periódico de la Energía
España contará con un importante respaldo económico de la Unión Europea para mejorar sus conexiones eléctricas con Francia y Portugal. La Comisión Europea ha propuesto destinar parte de los más de 81.000 millones de euros del nuevo Mecanismo Conectar Europa (CEF) al impulso de proyectos estratégicos de interconexión energética, entre ellos varios que afectan directamente al sistema eléctrico español.
Se calcula que, solo en electricidad, Europa necesita añadir al menos 66 GW de capacidad transfronteriza para 2030. España, por su situación periférica y su potencial renovable —especialmente solar y eólico—, es clave para la seguridad energética del continente y la exportación de energía limpia.
La Comisión ha optado por mantener la gestión directa de estos fondos desde Bruselas, lo que permite una coordinación centralizada y evita la fragmentación de los esfuerzos nacionales. Asimismo, se espera que el programa actúe como catalizador de inversiones privadas y nacionales, gracias al efecto de apalancamiento que genera el respaldo financiero europeo.
De forma paralela al apoyo comunitario, el Gobierno español ha aprobado recientemente un nuevo paso estratégico para reforzar su red eléctrica de cara a las futuras interconexiones: la instalación de compensadores sincrónicos en subestaciones clave del sistema eléctrico nacional. Este tipo de tecnología, esencial para garantizar la estabilidad y el control del flujo eléctrico en redes altamente renovables, permitirá incrementar la seguridad del suministro, especialmente en las regiones más próximas a las interconexiones con Francia.
