Fuente: El Economista
La Comisión de Investigación sobre la interrupción del suministro eléctrico y de las comunicaciones el 28 de abril de 2025 interrogó este jueves a José Bogas, consejero delegado de Endesa, con el objetivo de arrojar luz sobre el apagón.
La versión de Bogas respecto al incidente energético no varió respecto a otras intervenciones anteriores, si bien ofreció algunos detalles adicionales sobre cómo afectó a la compañía. Según cifras preliminares indicadas por el propio consejero delegado, el apagón ocasionó unas pérdidas de 230 millones, una actualización que supera en entre 80 y 110 millones los cálculos anteriores emitidos por la compañía.
Estas pérdidas, según explicó Bogas ante las preguntas de los portavoces, proceden de no trasladar a sus aproximadamente 10 millones de clientes domésticos los sobrecostes de los servicios complementarios del sistema, al tener contratadas tarifas a precio fijo que impiden esta práctica.
Del mismo modo, también cifró en 1.100 millones de euros los sobrecostes que tanto sus clientes como el resto de consumidores de otras compañías están asumiendo por la misma razón.
Sobre estos “servicios complementarios” a los que Red Eléctrica (REE) está recurriendo desde el apagón para garantizar una correcta operación del sistema, y que en definitiva implican un mayor uso de gas a través de ciclos combinados, Bogas argumentó que, para él, no deberían catalogarse como ‘operación reforzada’, sino como ‘operación normalizada’.
Al ser preguntado por si la programación del día anterior por parte de REE fue correcta, y si de haber habido más centrales de ciclos combinados el apagón se habría producido de igual manera, Bogas respondió tajantemente: “Absolutamente no. La prueba tangible es que desde que ocurrió el apagón ha empezado la operación reforzada, que para mí debería ser la operación normal“.
En cuanto a los motivos concretos del apagón, Bogas apuntó hacia Red Eléctrica, aunque defendiendo parte de su actuación aquel día. “Fue esa gestión con mucha renovable sin capacidad de control de tensión, con poca generación síncrona y dos eventos que hicieron maniobrar a REE correctamente, pero que entre una situación con escasa capacidad de controlar tensiones que ya se venía viendo, redujeron las capacidades que tenía el sistema, y el sistema al final saltó, provocando el disparo en cascada de una serie de centrales”.
El directivo también despejó cualquier duda sobre la operatividad de las centrales gestionadas por Endesa. “Las centrales de Endesa que REE decide que funcionen porque cree que son las que realmente garantizan la continuidad y la seguridad del suministro funcionaron correctamente ese día, cumpliendo todas las normativas que había que cumplir y respondiendo a todas las señales o indicaciones que Red Eléctrica nos pudo ir dando”.
Para reducir los riesgos ante posibles nuevos incidentes, Bogas recetó desarrollar el Procedimiento Operativo 7.4 y habilitar a las renovables para que puedan aportar al control de tensión.
